lunes, 18 de enero de 2010
sábado, 9 de enero de 2010
Se pregunta una que otra cosa, algo así como: ¿recordará cuando ve, está o se acerca (al menos) a algo que, algo, debería recordarle?, ¿habrá encontrado aquellas palabras escondidas? y si la respuesta a la útima pregunta es sí ¿habrá entendido, lo que sin querer, dijo... lo que sin querer explicó?.
Algo peculiar que recorre, a veces, sus insólitos (una que otra vez, raros, también) pensamientos es aquella capacidad de no poder entender todo eso como algo que realmente existió y el sentir que en realidad no pasó ¿será lo rápido? ó ¿habrá sido (o es) que pasó desapercibido porque dejó cosas tan pequeñas, pero con tanto (tanto), que es un poco imposible de explicar? Sí, eso es, pero de todas formas no es la respuesta a la pregunta, es lo que las forma y no es un poco imposible de explicar: es que le cuesta entender, no quiere.
Entiéndase aquel todo como lo que pasa sin hacerse notar porque así tendría más para pensar, más para entender, más por buscar y, sin duda, encontrar. Es que la entretiene, aunque no paresca.
Ya no se la come la nostalgía y no se atormenta con lo no hecho (ya olvidó qué, exactamente, no hizo), ahora... ahora queda cerrar lo importante, seguir como siempre: dejando una que otra cosa sin concluir.
Y ¿quién sabe? tal vez... mejor no, hay que tener algo de privacidad (claro).
Algo peculiar que recorre, a veces, sus insólitos (una que otra vez, raros, también) pensamientos es aquella capacidad de no poder entender todo eso como algo que realmente existió y el sentir que en realidad no pasó ¿será lo rápido? ó ¿habrá sido (o es) que pasó desapercibido porque dejó cosas tan pequeñas, pero con tanto (tanto), que es un poco imposible de explicar? Sí, eso es, pero de todas formas no es la respuesta a la pregunta, es lo que las forma y no es un poco imposible de explicar: es que le cuesta entender, no quiere.
Entiéndase aquel todo como lo que pasa sin hacerse notar porque así tendría más para pensar, más para entender, más por buscar y, sin duda, encontrar. Es que la entretiene, aunque no paresca.
Ya no se la come la nostalgía y no se atormenta con lo no hecho (ya olvidó qué, exactamente, no hizo), ahora... ahora queda cerrar lo importante, seguir como siempre: dejando una que otra cosa sin concluir.
Y ¿quién sabe? tal vez... mejor no, hay que tener algo de privacidad (claro).
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)