Y en momentos inesperados, ella, lee cosas que hacen volar su cabeza loca.
{Estas pobres gentes del siglo están muertas
de una laxitud, de un miedo, de un frío!
No te escupirían por creerte loco,
no fueran capaces de amarte tampoco
¡Ni el amor ni el odio les arrancan gritos!}
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