Pero que nadie se entere de los planes, de los momentos, de las historias, de los encuentros, las conversaciones, las caras, las risas, los gestos, las miradas, las palabras... que nadie sepa lo que ocurrió cuando algo distinto [se suponía] ocurría allí, porque si bien era algo no tan secreto tenía un misterio, algo oculto que nadie podía descubrir: ni pude, ni pueden, ni podrán... porque ni yo ni tú ha de poder, es que era algo especial: Llenaba un poco los espacios vacíos que tenía y así fue como me engolosiné, como quería más de tí y lo que dabas, pero quién sabe por qué me aburrí y no lo quise más y ahora estoy bien, sin pedirte, sin extrañarte.
Era algo que me llenaba y quién sabe por qué ya no lo quise más, fue una extraña reacción de la que no me arrepiento, pero no creo que lo volvería hacer; y es que aunque me harté de muchas cosas, aún algo me gustaba... un pequeño, dulce, sabor quedaba.
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