Y desde la última vez no hay más, es que da miedo, es que no supo como reaccionar, es que era demasiada información, era demasiado lo que dijo y ELLA no entendió; quedó atónita frente a todo lo que hablaba, como, desesperado, no encontraba respuestas para entender lo que sucedía y claro, sintió que falló, que una vez más el factor sorpresa la tomaba y se la llevaba para no regresarla hasta tiempo después, cuando estaba todo lejos, cuando no sabía que hacer y sus manos atadas ante tanto, tanto, tanto. Y no podría seguir así, no siguió así, no se quedó ahí. Aún duele ser tan inútil, aún duele no poder hablar y dolería siempre, si no fuese porque por primera vez ha de confesar un poco; claro está, lo poco es demasiado poco para todo lo que hay, pero es algo, algo entre el todo, entre la nada que había antes y es para valorar, pero no valoren que sería triste recompensar tales actos, obligatorios, necesarios, para todos, tan difíciles.
Ahora ha de dejar que la vida se la lleve un rato, volverá a subirse a este mundo que anda y anda sin importar lo que pase dentro de él, tomará la siguiente vuelta para poder seguir sin más, recordar un poco mientras está, mirar por donde pasó, creer que en algun momento todo volverá y habrá una parte para entender, sólo una; es que el todo es más complejo y no pidamos tanto, dejemos que se la lleven un tiempo, que vuele otro más y que al final no haya final (para nada, por favor).
No hay comentarios:
Publicar un comentario