domingo, 22 de febrero de 2009

- No hagas eso, está mal - dijo él al ver qe se acercaba a aquella puerta con la intención de abrirla y descubrir lo que se hallaba adentro.
- Eso es subjetivo - contestó mirando atrás, viendo sus ojos... era lo único qe se notaba con tal oscuridad.
- En realidad la moyria de las cosas... por no decir todas están sujetas a la subjetividad -
- Entonces puede que acercarme a allí no sea realmente malo -
- No me has dejado terminar la idea -
- Pues terminala -
- En lo que tú creas está la respuesta la bueno y malo -
- No creo nada, no pienso, no siento... me acerco a esa puerta por una maldita curiosidad que me envarga... porque no puedo hacer nada más -
- Puedes hacer muchas cosas más, tú puedes... no quieres -
- ¿Qué sabes tú sobre eso?... ¡ Maldita sea ! No entiendes nada. Lo único que haces es hablar y hablar... en realidad no entiendes nada. Sólo tratas de sentirte fuerte al creer que sabes y entiendes todo, pero no es así -
- Lo sé, pero no lo cambiaré... no eres la primera que me lo dice... no la última y no lo cambiaré -
- Quiesiera que a veces de mostraras lo que sientes... por mí, quisiera que dejaras de humillarme, de encontrar defectos -
- Es algo imposible para mí -
- Entonces aléjate, no sigas que esto hace daño -
- A mí no -
- A mí sí... aunque no te importe, aunque sea la primera vez que te lo diga. Sé que no es la forma, pero vete no te necesito aquí -
- Valoro que me digas lo que sientes -
- Yo también lo valoro... voloraría aún más todo si dejaras de decir verdades inncesarias... porque ¿sabes? algunas lo son: totalmente innecesarias, sin sentido -
- No puedo dejar de hablar -
- Entonces aléjate, vete... no vuelvas, me dañas y no quiero -
- Te quiero -
- No lo demuestras -
- Jamás lo haré de la manera qe qieres -
- Entonces no quiero... -
- Sé que debes pensar -
- Creo que no lo haré... prefiero dejarlo así -
- Como siempre... para no luchar, no esforzarte, no sufrir -
-¡ BASTA !... por una maldita vez en tu vida cierra la boca y no sigas, que no quiero... NO QUIERO -

No lloró aún no sabe como. Se quedó sentada frente a aquella puerta mientras veía que esos bellos ojos se daban la vuelta y se iban... una silueta se ocultaba en la infinita oscuridad que los cubría.

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