El hecho de cometer errores no la inquieta, a veces incluso la tranquiliza. El saber que puede equivocarse y, alomejor, sin aprender cosa alguna, pero el hecho de saber que no es perfecta y que tiene falencias es algo que la llena de emoción... por esas extrañas sensaciones producidas.
Pero el hecho de equivocarse por el simple hecho del olvido la inquieta. Una mente no puede ser tan fragil, sus ojos no pueden estar tan ciegos... Ella no puede olvidar todo con tanta facilidad, pero claro que lo hace y no sabe que provoca algún tipo de daño y, sin duda, lo peor es que no sabe como disculparse; no sabe hacerlo y le cuesta. Y la mayoria de las personas a su alrrededor no se dan cuenta de lo muy importante que es para ella pedir perdón.
Claro que es válido que luego de ciertas situaciones lo único que esperen es un arrepentimiento, pero no saben cuanto cuesta... Cuanto !.
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