Y volvió a pasar, pero al revés: una vez creyó que había soñado lo que en realidad había pasado y ayer... ayer soñó algo que creyó real y como doloió ver que no era verdad. Gracias a ese sueño creyó que había superado todo, que por fin había podido decir lo que tanto quería comentar con el resto [uno], que pudo estar bien, mirando todo mientras hablaba de lo que sentía, de lo intenso, de lo irreal.
Es que es imposible darse cuenta de lo muy confundida que está. Novedad, no es, que no entienda lo que pasa, que pueda hablar y hablar sin poder encontrar alguna palabra que la identifique de verdad, pero no importa, es costumbre y no le afecta tanto como al principio. Lo que aun duele es como fue.
Ha recordado, por todo este último tiempo, todo lo que había olvidado hace un poco más. Recuerda lo mucho que le gustó y lo inesperado que fue, que es.
Como todo en su vida, ha de terminar sin terminar del todo ¿por qué? es que tiene una incapacidad sorprendente para el adíos. Es sólo alejarse sin razón e incontables son las veces en las que pasó igual, pero sigue perturbándola de la misma manera, sigue consumiendo sus ganas [que claro, luego vuelven a aparecer con más fuerza, es parte de su personalidad], sigue atormentando lo que es, sigue haciendo que cuestione sus maneras, sus formas, sus SÍ o NO.
Podría decir una última cosa antes de volver a resignarse, podría, podría y, claro, lo haría, alomejor no con toda la seguridad, sintiéndose culpable por no tomar en cuenta su orgullo, que quién sabe de donde sale.
No hay comentarios:
Publicar un comentario